Cuando aparece una mancha de humedad, aumenta la cuenta del agua o se siente olor a humedad sin una causa visible, es muy probable que exista una filtración oculta. En estos casos, el servicio de detección de filtraciones es la forma más rápida, segura y económica de encontrar el problema sin romper innecesariamente muros o pisos.
A continuación, te explicamos qué incluye exactamente este servicio y por qué es clave actuar a tiempo.

1. Diagnóstico técnico en terreno
El servicio comienza con una evaluación presencial del problema. El técnico analiza:
Señales visibles de humedad o filtración
Historial del problema (cuándo apareció, si empeora, etc.)
Tipo de instalación (casa, departamento, edificio, local comercial)
Este diagnóstico inicial permite definir qué método de detección es el más adecuado según el caso.
2. Detección precisa del punto de fuga
Uno de los principales objetivos del servicio es localizar exactamente dónde está la filtración, evitando demoliciones innecesarias.
Según el tipo de problema, la detección puede realizarse en:
Cañerías de agua potable
Redes de alcantarillado
Cañerías de gas
Techos y techumbres
Shafts de edificios
Piscinas
El foco siempre está en intervenir lo mínimo posible, señalando el punto exacto donde se origina la falla.
3. Inspección no invasiva (cuando es posible)
En la mayoría de los casos, la detección se realiza sin romper muros, cerámicas o losas.
Esto permite:
Reducir costos de reparación
Evitar daños estructurales innecesarios
Ahorrar tiempo y molestias al cliente
Solo si la situación lo requiere, se indica dónde intervenir de forma puntual y controlada.
4. Identificación de la causa real del problema
Detectar una filtración no es solo encontrar agua: también es entender por qué ocurre.
El servicio incluye la identificación de causas como:
Cañerías fisuradas o rotas
Uniones defectuosas
Desgaste por antigüedad
Obstrucciones internas
Fallas en sellos o impermeabilización
Esto es clave para que la reparación sea definitiva y no un parche temporal.
5. Recomendación técnica de reparación
Una vez localizada la filtración, el técnico entrega una explicación clara del problema y propone la mejor solución, indicando:
Tipo de reparación necesaria
Nivel de intervención requerido
Si es posible reparar en la misma visita
Alternativas según presupuesto o urgencia
En muchos casos, la detección y reparación pueden realizarse el mismo día.
6. Informe técnico (si se requiere)
Para edificios, seguros o administraciones, el servicio puede incluir un informe técnico, que detalla:
Ubicación de la filtración
Tipo de daño detectado
Causa probable
Recomendación de solución
Este informe es especialmente útil para respaldar gestiones con seguros o terceros responsables.
7. Ahorro a largo plazo
Detectar una filtración a tiempo evita:
Daños estructurales mayores
Aparición de hongos y humedad crónica
Reparaciones más costosas
Conflictos con vecinos o administración
En la mayoría de los casos, la detección cuesta mucho menos que reparar los daños causados por no actuar a tiempo.
Conclusión
El servicio de detección de filtraciones no solo busca encontrar agua escondida, sino resolver el problema desde la raíz, con precisión, rapidez y mínima intervención.
Si notas humedad, filtraciones repetitivas o aumentos injustificados en tu cuenta, no esperes a que el daño avance. Un diagnóstico oportuno marca la diferencia.